El peor jefe que tuve siempre tenía razón. Ese era exactamente el problema.
Repartir tareas es logística. Delegar es ceder el control del resultado. La mayoría hacemos lo primero y lo llamamos lo segundo.
No todas las reuniones son el enemigo. Solo el 80%. Aquí va cómo salvar el 20% que importa.
El silencio amable es la forma más común de traición en un equipo.